martes, 5 de agosto de 2014

Buenos días
Este día me llevé una gran sorpresa al ver en la Nación la foto de mi querido Carlito, ya todo un hombre, trabajando medio tiempo y siendo un miembro productivo de la sociedad.
No dejo de agradecerle a Dios por el gran maestro que me dio, ya que un mejor ejemplo de dedicación y esfuerzo para alcanzar sus metas, sin importar las dificultades que la vida pueda, no me pudo dar.
Felicito a Carlos y a su gran madre por todo lo que han logrado en esta vida y le pido al Señor que los continúe bendiciendo y que sean un gran ejemplo para otros niños con discapacidad y para sus familias.
Si alguno quiere ver el artículo, está en la Nación de este martes 5 de agosto en la sección EL PAIS, p. 6 A.
Que tengan un hermoso día, lleno de bendiciones.

miércoles, 16 de julio de 2014

Legislación en Costa Rica en materia de discapacidad


La niñez con discapacidad en Costa Rica, sufre las mismas situaciones de discriminación y marginación social, que enfrentan las personas adultas, no obstante los avances jurídicos que exhibe el país en materia de discapacidad.

Costa Rica, posee un avanzada legislación en la materia, empero su cumplimiento es limitado; lo cual se traduce en violaciones de los derechos humanos, particularmente de derechos económicos, sociales y culturales.

En mayo de 1996, se promulgó en el país la Ley de Igualdad de Oportunidades para las Personas con Discapacidad (ley número 7600), que contempla una serie de disposiciones orientadas a mejorar las condiciones de vida de este sector de la población.

Tal y como está elaborada esta ley abre las puertas a la accesibilidad educativa, al empleo, a la salud y rehabilitación, al transporte público, al espacio físico y arquitectónico, a la información y la comunicación, y a la recreación, la cultura y el deporte. Sin embargo, un lustro después de su promulgación, los avances reales son tan limitados como preocupantes. Persiste una enorme brecha entre los derechos contemplados y su materialización cotidiana.
“La educación comprometida con la igualdad de oportunidades de todos los habitantes”, establece la intención de formar personas que se encuentren en la capacidad de promover una sociedad más integrada, conscientes de la necesidad de la transformación del entorno y propulsoras de la transformación de las brechas sociales en el campo de la discapacidad. (Ministerio de la Presidencia.  Directriz N° 27, 30 de enero del 2001).

Según esta política y en absoluta sintonía con la Ley 7600, desde el punto de vista de la discapacidad son cuatro las principales acciones que se promueven en el sector de la educación.

• Inclusión de contenidos sobre discapacidad en la educación preescolar, primaria, secundaria y universitaria.

• Promover la creación de profesionales en diferentes campos que incluyan la perspectiva de la discapacidad.

• Capacitar a los profesionales de la educación, así como a los familiares de los estudiantes con discapacidad, sobre el tema de la discapacidad.

• Promover los servicios de apoyo como herramientas indispensables del proceso educativo.
En el campo de la educación, si bien el Estado garantiza el acceso oportuno, "a las personas, independiente de su discapacidad, desde la estimulación temprana hasta la educación superior" (artículo 14, Ley 7600), este derecho se desdibuja a través de las continuas denuncias de rechazo en la matrícula a niños y jóvenes, en razón de su discapacidad.
La norma que contempla el derecho a la educación para las personas con discapacidad indica que "esta disposición incluye tanto la educación pública como la privada en todas las modalidades del Sistema Educativo Nacional", empero los rechazos a estudiantes con discapacidad, se siguen dando tanto en las escuelas públicas como privadas. Esto ha venido afectando a niños, niñas y adolescentes con síndrome de Down y otras deficiencias sensoriales o mentales.
Costa Rica ha promulgado diversos instrumentos legislativos para la protección de los derechos de las personas con discapacidad, en ellos se incluye expresamente el derecho de esta población a tener acceso a la educación bajo criterios sustentados en los principios de igualdad, accesibilidad y no discriminación. Dentro de los cuales puede citarse la Convención interamericana para la eliminación de todas las formas de discriminación contra las personas con discapacidad, la cual en su artículo III establece como una obligación para los Estados firmantes el adoptar las medidas necesarias con el fin de asegurar la inclusión de sus destinatarios en los diversos ámbitos de la vida social.
 

martes, 15 de julio de 2014

Medidas para prevenir la discriminación en los Centros Educativos

A continuación introduciré algunas medidas que pueden servirles para prevenir la discriminación tanto en las escuelas públicas como privadas:

1.    Desarrollar el potencial humano y el sentido de la dignidad y la autoestima y reforzar el respeto por los derechos humanos, las libertades fundamentales y la diversidad humana.

2.   Desarrollar al máximo la  personalidad, los talentos y la creatividad de las personas con discapacidad, así como sus aptitudes mentales y físicas.

3.   Hacer posible que las personas con discapacidad participen de manera efectiva en una sociedad libre.

4.   Las personas no Deben quedar excluidas del sistema general de educación por motivos de su discapacidad, y que los niños y niñas especiales no queden excluidos de la enseñanza primaria gratuita y obligatoria ni de la secundaria. 
5.   Que las personas con discapacidad puedan acceder a una educación primaria y secundaria inclusiva, de calidad y gratuita, en igualdad de condiciones, en la comunidad donde viven.

6.    Realizar ajustes razonables en función de las necesidades individuales.

7.    Se preste el apoyo necesario a las personas con discapacidad, en el marco del sistema general de educación, facilitando así una formación efectiva.
 
8.   Facilitar medidas de apoyo personalizadas y efectivas en entornos que fomenten al máximo el desarrollo académico y social, de conformidad con el objetivo de la plena inclusión.

9.    El Estado brindará a las personas con discapacidad la posibilidad de aprender habilidades para la vida y desarrollo social, a fin de propiciar su participación plena, en igualdad de condiciones en la educación y como miembros de la comunidad.

10. Facilitar el aprendizaje del Braille, la escritura alternativa, otros modos, medios y formatos de comunicación alternativos y habilidades de orientación y de movilidad, así como la tutoría y el apoyo entre pares.

11. Facilitar el aprendizaje del lenguaje de señas y la promoción de la identidad lingüística de las personas sordas.
12. Asegurar que la educación de las personas, y en particular los niños y las niñas ciegos, sordos o sordociegos se imparta en los lenguajes, modos y medios de comunicación más apropiados para cada persona y en entornos que permitan alcanzar su máximo desarrollo académico y social.

 13. Emplear a maestros, incluidos maestros con discapacidad, que estén calificados en el uso de lengua de señas y/o braille y para formar a profesionales y personal que trabajen en todos los niveles educativos.  Esa formación incluirá la toma de conciencia sobre la discapacidad y el uso de modos, medios y formatos de comunicación aumentativos y alternativos apropiados y de técnicas y materiales educativos para apoyar a las personas con discapacidad.

Agradecimiento

Buenas tardes
Gracias a todos los que han visto mi blog y han expuesto su opinión, ya que sus comentarios son muy útiles para mejorar no solo este espacio, sino la perspectiva de muchas personas.

Bendiciones a todos

miércoles, 2 de julio de 2014

Mi querido alumno "Carlitos"

Buenos días

Hoy quisiera comentar la preocupación que me genera la discriminación que sufren y de los que han sido testigos muchos de los alumnos que he tenido el gusto de conocer y durante los años que tengo de docente.

Hace muchos años fui educadora de un hermoso niño con Down, llamado Carlos, este fue un niño muy especial en mi vida, me enseñó a valorar mi trabajo al observar como después de mucho esfuerzo y dedicación asimilaba algún concepto, sus abrazos y palabras de cariño, "mi amor", como me llamaba.  Verlo rezar y agradecerle a Dios cada vez que comía, y que fue la inspiración de el resto de sus compañeros que tanto lo amaban  y admiraban.

Tenía un corazón tan puro y lleno de Dios, que sufría cuando otros tenían algún problema o dolor, una vez sentí algo en mi corazón cuando lo escuché hablándole a una imagen de la Virgen de Fátima, y sus palabras quedaron grabadas en mi corazón: "Mamita te amo y salúdame a Jesús", duró un largo tiempo hablando con la imagen y él contestaba preguntas que nadie más escuchaba.  Fue una revelación para mí ese día, ya que puede confirmar lo que dice una reflexión, que habla de los niños especiales como ángeles que Dios envió al mundo para que así pudiéramos valorar todo lo que él nos da y que muy poco agradecemos.

Cuando Carlitos ingresó, al nivel de primero, a la institución, tenía más de ocho años, era gordito y bastante más grande físicamente que el resto de sus compañeros.  Al inicio pude darme cuenta que poco amor al prójimo y que paradigmas más negativos tenían los padres de familia de los otros niños.
En la primera reunión de padres una señora se levantó muy molesta porque su hijo tenía por compañero un niño con Síndrome de Down, y ella toda una educadora también, parece ilógico, no quería que su hijo tuviera nada que ver con este tipo de niños que para eso había escuelas especiales y adecuadas para tratar a niños de ese tipo.  Que a ella le preocupaba que éste agrediera a su hijo o provocara que su rendimiento académico decayera.  Irónicamente la madre de Carlitos estaba al lado de esa señora, y con ojos llenos de lágrimas se puso de pie, indicando que ella era la madre de ese niño al que sin conocerlo ya lo estaban rechazando, que era un niño muy bueno y que a ella se le destrozaba el corazón al saber que por su condición era rechazado.  Al final de esa reunión todos terminamos llorando, fue algo raro para una reunión de padres, pero al menos fue el inicio de un gran cambio de mentalidades.

Para la institución lo más difícil de tenerlo fue que los padres que al inicio estaban en disconformes con el ingreso del niño, nos amenazaban con retirar a sus hijos si no sacábamos al niño, nuestra posición fue firme y bueno para no cansarlos con el cuento, Carlitos salió de nuestra escuelita en sexto grado, leyendo y escribiendo, usando calculadora y con sus capacidades más desarrolladas.

Hace unos días me encontré con Vanessa, la madre del niño y me alegró saber que mi gordito, ya todo un muchacho, está en la Universidad estudiando inglés y otros cursos.  Que hace manualidades para vender y que es una persona de gran beneficio para la sociedad, con la capacidad de valerse por sí mismo. 

Hoy en día puedo decir que Carlitos fue una especie de maestro para mí. La inspiración que me llevó a ser educadora de Enseñanza Especial.  Aprendí con él y creo que no hay Universidad   ni profesor que me haya enseñado tanto como ese niño Especial que robó mi corazón.

Saludos,
Sylvia G.





sábado, 28 de junio de 2014

Discriminación en las escuelas costarricenses a los niños con discapacidad

¿Por qué se dice que nuestros niños especiales son discriminados?

Los pocos avances en los cambios en el entorno físico y arquitectónico en función de lograr accesibilidad para todas las personas, en las edificaciones educativas del Estado como privadas, dificultan enormemente y desestimulan el ingreso de niños, niñas y jóvenes con discapacidad a las aulas.

Muchos educadores y educadoras son víctimas de prejuicios contra los estudiantes con discapacidad. Al argumentar que no pueden recibirlos en sus clases, se escuchan frases como "no fuimos preparados para atender a este tipo de personas" o bien, "no contamos con el tiempo necesario para atenderlos, particularmente".

Este problema se ha dado desde que el MEP tuvo la iniciativa de establecer la inclusión en los Centros Educativos Públicos, sin tomar en cuenta que muchos docentes no tenían la preparación adecuada para sobre llevar tan ardua tarea, si tomamos en cuenta el número de alumnos que pueden formar parte de las aulas regulares.  En un grupo de 30-35 niños, el contar con un pequeño grupito de niños con diversas discapacidades, cada uno necesitando un programa que se adecuara a las necesidades individuales, hacía y hace más pesada la labor docente.

A mí parecer en muchos casos no es discriminación es la poca capacitación, que el ministerio da a los maestros y maestras. El incluir niños especiales al sistema regular sin una preparación previa ni las herramientas adecuadas, tanto en infraestructura como en material didáctico, son factores negativos que provocan el descontento de los profesionales en enseñanza.

Es ardua la tarea que tienen en manos el Ministerio de Educación y los Centros Educativos para lograr que un beneficio en favor de la población discapacitada, propiciando una educación de calidad en un entorno adecuado a las necesidades de cada uno.  Cambiar paradigmas es la misión de los educadores y promover una cultura de respeto entre los educandos es parte de nuestra labor diaria.

Tenemos la capacidad y podemos lograrlo con esfuerzo y dedicación. Ya que fuimos formados para enseñar sin distinción y cada uno de nosotros es motivado por su amor a la profesión que eligió por voluntad y convicción.


Que pasen un buen día,
Sylvia